Skip to content

Cursi-reflexión

La vida, siempre terca en sus lecciones, no se cansa de enseñarte una y otra vez que cuando ya has dado casi todo por perdido siempre vuelve a aparecer alguien estremeciendo la vereda al ritmo de sus caderas, recogiendo la brisa de la risa del río y lanzándola al viento del puente a la alameda..

Como una flor de la canela cualquiera.

La flor de la canela.

Haz un comentario

Your email is never published nor shared. Required fields are marked *
*
*