Supongo que no será el tiempo sino la paulatina vuelta a la realidad y normalidad de mi mente tras superar el estado de idiotez absoluto del enamoramiento, pero a veces, cuando me da (lo confieso) por investigar sobre algunas de mis ex novias en sus perfiles de redes sociales de internet, descubro que no son tan guapas, ni tan divinas, ni tan elegantes como siempre antes las había imaginado. Tampoco son sus vidas tan fantásticas e incluso sus novios tan brillantes como ellas en su momento quisieron hacerme ver. De hecho (que se jodan), muchos novios de mis novias tienen peores trabajos y vidas que la mía, en algunos casos incluso yo soy más guapo y siempre (sospechoso) mis novias del momento son más guapas que mis novias del pasado.
Este nueva perspectiva real por la que siempre, siempre, siempre paso, me da un placer que jamás, si tuviera un mínimo de picardía, debería de confesar aquí. Pero en el fondo, descubrir la crueldad del tiempo en el rostro (o culo) de esa ex que tanto daño me hizo, recompensa en parte mis sufrimientos pasados. Aunque probablemente la perspectiva recuperada con ellas se compense con la pérdida de la perspectiva conmigo mismo, y seguramente al final si les diera la oportunidad (jamás) y pudieran investigar mis fotos en Facebook descubrirían que para “mal envejecimiento” el mío.. aunque a mi, como en realidad trabajo en mi mente y no en mi cuerpo, me chupa un huevo lo que pudieran pensar ellas o sus nuevos novios de mi.. o no.


5 Comments
Pues no sé de dónde sacaste esa absurda idea de que no eras buen “bloggero”…me he reído mucho con tu post y, eso, dada las circunstancias es un hito en esta tarde estresante pre-congreso! Gracias Nacho!
Señor: me recordó este email la película que vi el otro día: Flores Rotas. Seguro que ya la vio: el protagonista decide visitar a todas las ex-novias que tuvo en un momento concreto de su vida. Cuánto cambiaron ellas, piensa el protagonsita. Cuánto cambió él, piensan ellas.
Tanto su comentario como la película me han hecho fantasear con una situación surrealista: llegar, pongamos, a la crisis de mis hipotéticos 50 años, e invitar a todas mis ex juntas a pasar un fin de semana conmigo.
Imagínese que aceptaran: allá está un servidor presidiendo la mesa y se ponen a hablar entre ellas de lo único que tienen en común: de lo que una vez sintieron por un servidor…¿qué dirían? ¿Me despellejarían vivo, se reirían con mis ocurrencias -muchas heredadas de usted-, se harían amigas?
Agradezco a todas las mujeres, que me han dejado -y espero que me dejen- apoyar mi cabeza en su almohada.
Me alagan sus comentarios Señor X y RQB, sobretodo, les guardo el necesario anonimato, viniendo de mentes tan lúcidas como las suyas.
zankiu, zankiu!
Por esa regla de 3 de que tú vives de tu intelecto y no de tu cuerpo, tampoco ellas deberían estar impecables en la totalidad de sus fotos de facebook, o es que todas tus ex son modelos publicitarias?? Me gusta tu blog, lo acabo de descubrir en un directorio de blogs, y está muy bien escrito, a parte de que hablas de temas que no están mal.
Hola Gata!
Tienes razón. La belleza no es para nada lo más importante y no debería juzgarla.. pero este post va dedicado a una exnovia en particular… es una expecie de venganza, ya no tanto por ella sino por la vida que ha conseguido que está muy lejos de la que me exigía a mi.. . Es una especie de “venganza” probablemente bastante infantil, pero.. . También ocurre que durante tanto tiempo la idealizé que ahora que puedo verla sin ese amor insano y enfermizo, me da mucho gusto ver que ni es tan guapa, ni su novio (por el que me dejó) mejor que yo.
Gracias por leerme!
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