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Dr. Nacho y Mr. Palomar

Va, lo confieso, no escribo sólo para mí. De hecho escribo tan poco para mi a pesar de intentarlo, que estoy en proyecto (dícese de aquellos planes que casi nunca se cumplen) de empezar un blog anónimo a tres manos con otras dos blogueras a las que les ocurre lo mismo. Un blog en el que protegidos por el anonimato podamos ser nosotros mismos, tan buenos y tan malos, tan crudos y tan sensibles, sin miedo al “qué dirán” en el que teniendo como premisa fundamental el respeto al prójimo, podamos contar aventuras y anécdotas secretas, esas que en nuestros blogs oficiales no podemos por miedo a ser juzgados fuera de contexto. Este blog, estará próximamente en sus pantallas.. si lo encuentran.

El caso es que llevo días pensando sobre el tema, sobre todas las cosas que me gustaría contar y no puedo porque creo que mi padre o afectados directos de mis anécdotas me leen. Aún más teniendo en cuenta que en mi absoluta inmodestia, llevo tiempo presentándome como “nachopalomar.com” y no con un simple “Nacho” como debería.

Pensando sobre esto descubro que hay dos “escritores” en mí. Uno más “romántico” y otro más “crítico-social”. En los dos intento aparentar ser todo lo “libre-pensador” que creo ser, pero los dos teniendo un cuerpo y una mente compartidas tienen claras diferencias y sobretodo diferentes perfiles de lector. Cuando escribe el Nacho “romántico” recibo e-mails principalmente de mujeres que dicen sentirse (que conste que yo, escéptico por naturaleza, no me creo casi nada) conmovidas por mis intentos de poesía… Me dicen “me gustó”, “me sentí identificada”, “alguna vez me sentí así” o, mi favorito: “sos divino”. Cuando escribe el “crítico-social” las mujeres aún leyéndome, me traicionan con otros blogueros y, son ellos los que reciben los piropos. Yo a cambio recibo guiños de blogs de marketing, o insultos de ultracatólicos marginales.

Analizo diaria y cuidadosamente mis datos de visitas en el Google Analytics, y fantaseo con mis lectores de Buenos Aires, de Pamplona, o incluso de Estambul. Los imagino disfrutando o enfadándose con mis impertinentes y, muy probablemente desacertados, análisis sociales. Cuando veo mis visitas monto en mi mente orgías imaginarias con mis lectoras, lleno camas de poesías inspiradas en otras de poetas que de verdad lo son, o salas de conferencias con gentes de distintos acentos y colores escuchando mis comentarios inspirados por comentaristas de verdad y, en ocasiones me siento en la responsabilidad de unir estos dos Nachos tan distintos y tan iguales pero de existencias absolutamente necesarias para poder sentarme una vez por semana a escribir aquí.

Pero ellos no quieren, me dicen que están bien así, que siempre ha sido así, que simplemente me calle y siga escribiendo.

2 Comments

  1. salva wrote:

    Querido nacho:
    Gracias por este post, pues creo que somos muchos alos que nos pasa algo muy similar. De hecho a veces he pensado en crear un blog anonimo, donde nadioe me conozca, donde poner todo eso que a veces no se puede llegar a decir por miedo a dañar a gente conocida que nos lee..un poco esquizofrenicos andamos todos los blogeros de este mucno.
    un abrazo desde el sur

    Tuesday, November 4, 2008 at 7:40 pm | Permalink
  2. Gracias Salva! Es un honor que me leas ya que a mi me encanta leerte. Sí, la verdad es que aunque nos engañemos, siempre escribimos calculando hasta dónde podemos llegar, a quién podemos herir.. y eso nos quita sin duda frescura. Es una pena.. . Pero bueno, supongo que dando por hecho que el 100% de sinceridad es una utopía, nos conformaremos con que sea lo más alto posible.. no?

    Tuesday, November 4, 2008 at 11:13 pm | Permalink

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