Desde que tengo bigote, mi vida ha cambiado mucho. Ya no soy esa persona insegura y débil que solía ser. Ahora sé ver el camino correcto, veo como los demás, que son muchos, se equivocan todo el tiempo. Ya no tengo miedo al enfrentamiento, no me escondo, grito mis verdades a los cuatro vientos, y las grito, porque sé que la gente no cambia por la buenas, y aunque al principio no lo creen, con el tiempo descubren que mi verdad les abre las puertas a una vida nueva, una vida de rectitud y pureza.
Mi bigote me precede allá donde voy. Y las palabras que nacen debajo de él, son lecciones para el mundo. Algunos no lo entienden, pero tarde o temprano lo harán, por las buenas o por las malas, porque la mentira, la debilidad y el pecado, deben dejar de gobernarnos. Sé que somos incomprendidos, héroes, y que nuestros enemigos y sus falsos valores son rivales difíciles, pero no descansaremos en nuestra cruzada. Nada ni nadie puede pararnos porque nuestra bandera la mueve el viento de la verdad, la única verdad.
Atrás quedaron esos tiempos en los no que era nadie. ¡Ese grupo de amorales, no volverá a reírse de mí! Desde que tengo bigote, puedo notar el respeto en sus caras a mi paso, a veces parece miedo pero no me importa porque el fin, bien vale mis medios. Algún día, serán conscientes de sus errores y sus ojos no volverán a osar mirar los míos. Entonces yo les perdonaré, mi mano liberadora tocará sus hombros y todos sus errores serán borrados para siempre. Y en el mundo por fin, dejará de reinar el caos que tanto ha podrido sus almas.



One Comment
Jajaja esta buenisimo. Decidi dejarme el bigote… bueno, no, la verdad no. Pero aun asi esta buenisimo. Saludos.
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